Parte 2 — El secreto de Daniel
La voz de Michael sonó al otro lado del teléfono.
Era tranquila.
Demasiado tranquila.
—Claire, sé que Sophie encontró un teléfono antiguo. Tienes que detenerte antes de descubrir algo que podría destruir a toda tu familia.
Permanecí en silencio durante unos segundos.
—¿Cómo sabes eso?
Hubo una breve pausa.
—Porque intento protegerte.
Pero algo no encajaba.
Todavía recordaba el último mensaje que Daniel había dejado: la referencia al motel, los documentos escondidos y aquella extraña frase sobre una página que solo yo comprendería.
—¿Protegerme de qué?
—De los errores que cometió Daniel.
Apreté el teléfono con fuerza.
—Mi esposo está muerto.
—Yo lo quería como a un hermano.
Sus palabras me atravesaron.
Después de la desaparición de Daniel, Michael se había convertido en uno de nuestros mayores apoyos. Había estado cerca de Sophie, me había ayudado en los peores momentos y prometió cuidar de nuestra familia.
Sin embargo, ahora insistía en recuperar aquel teléfono.
—Entrégamelo, Claire.
—No.
Su tono cambió de inmediato.
—No tienes idea de lo que guarda ese teléfono. Si sigues investigando, pondrás a Sophie en peligro.
Fue entonces cuando lo entendí.
No estaba intentando protegernos.
Estaba intentando impedir que descubriéramos la verdad.
Unos minutos después, mientras seguía intentando acceder a los archivos del teléfono, Sophie apareció en la puerta.
—¿Mamá?