Cómo las duchas diarias después de los 70 años pueden ser más perjudiciales que beneficiosas.
5. El jabón no siempre es necesario.
Se suele creer que hay que lavarse todo el cuerpo con jabón después de cada ducha, pero no siempre es así, sobre todo para las personas mayores. Con la edad, la piel se vuelve más sensible y lavarse con jabón a veces puede resecarla e irritarla. Las distintas partes del cuerpo secretan cantidades diferentes de sebo y sudor; por lo tanto, sus necesidades de higiene varían.
Muchos dermatólogos recomiendan seleccionar cuidadosamente qué zonas lavar con jabón. Las axilas, la ingle y los pies son algunas de las zonas que deben limpiarse a diario. Por el contrario, otras partes del cuerpo no necesariamente requieren jabón y pueden lavarse solo con agua.
6. Las duchas prolongadas pueden ser más perjudiciales que beneficiosas.
Aunque tomar duchas largas pueda parecer una excelente manera de relajarse, a la larga puede ser perjudicial para la piel, especialmente para la piel madura. Con la edad, la piel tiende a volverse menos grasa, lo que la reseca y la hace más propensa a las arrugas y otros problemas cutáneos. La exposición prolongada de la piel al agua provoca que se ablande y aumente la permeabilidad de sus capas externas.
En consecuencia, los aceites naturales de la piel se eliminan fácilmente, dejándola propensa a la sequedad y la sensibilidad después de la ducha. Por lo tanto, lo mejor es tomar duchas cortas, idealmente de 5 a 8 minutos, para mantener una piel sana. Además, las duchas más cortas ayudan a prevenir la fatiga y la tensión causadas por estar de pie durante mucho tiempo.
7. Lo que hagas después de ducharte es igual de importante.
El cuidado de la piel no termina al ducharse. De hecho, lo que sucede después de la ducha a veces es incluso más importante que durante la misma.
Al salir de la ducha, la piel se seca rápidamente. Para evitar esa sensación de tirantez e incomodidad, es necesario abordar el problema.
Para evitar irritaciones, lo mejor es secar la piel dando suaves palmaditas en lugar de frotarla. También se recomienda aplicar crema hidratante lo antes posible después de la ducha. Esto ayuda a retener la humedad en la piel aún húmeda.
Conclusión:
Después de los 65 años, no es necesario ducharse a diario, ya que esto puede resecar la piel y aumentar el riesgo de caídas. Opte por ducharse con menos frecuencia, lavarse con agua tibia y un jabón suave, aplicar crema hidratante y cuidar su cuerpo. Recuerde: la higiene es fundamental para la salud; no debe ser perjudicial.
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