Al acercarse, divisaron equipo de acampada y pertenencias personales, sorprendentemente bien conservadas a pesar de las condiciones de gran altitud. Lo que había sido una simple escalada deportiva se convirtió de repente en un gran descubrimiento .
Identificar los desaparecidos
Los escaladores fotografiaron cuidadosamente la zona, registraron las coordenadas GPS y alertaron a los servicios de rescate polacos. Un equipo especializado del Servicio Polaco de Rescate de Montaña (GOPR) fue enviado al lugar para alcanzar la cornisa.
Entre los objetos recuperados se encuentran documentos de identidad y fotografías familiares. Las pruebas no dejan lugar a dudas: se trata, en efecto, de la familia Kowalski , desaparecida hace veintitrés años.
Una tragedia geológica
El análisis forense permite reconstruir la tragedia. Los expertos concluyen que un desprendimiento de rocas o una avalancha masiva arrasó el campamento familiar.
Se cree que un repentino deslizamiento de tierra arrasó con su instalación y arrojó los cuerpos a esta cornisa, invisible desde los senderos , lo que explica el fracaso de la búsqueda de 1998. La zona, escarpada y apartada, nunca había podido ser explorada en profundidad.
Los momentos finales reconstruidos
