PARTE 1: El despertar de medianoche
“Ella no tiene ni idea, y una vez que firme, simplemente no habrá nada que pueda hacer al respecto.”

A las 2:03 de la madrugada, Margot Stephens se despertó sobresaltada cuando aquella frase susurrada le atravesó el pecho como hielo.
Por un doloroso instante, intentó creer que solo había sido una pesadilla, pero la voz de su marido seguía llegando desde el despacho al final del oscuro pasillo, baja, firme y con un tono inquietantemente divertido.
El espacio vacío a su lado en la enorme cama ya se había enfriado, y eso la asustaba más que las propias palabras. La traición había despertado mucho antes que ella.
Se envolvió en su bata de seda, su cuerpo tembloroso, salió descalza del dormitorio y se pegó a la pared para evitar el crujido de las tablas del suelo.
La puerta de la oficina estaba ligeramente abierta, y ella oyó a otro hombre responder desde dentro.
¿Estás completamente seguro de esto? ¿Qué pasaría si decide leer la letra pequeña de esos documentos?