A veces, un simple nacimiento se convierte en el punto de partida de una historia extraordinaria que abarca décadas. Imaginen un recién nacido tan grande que no cabe en ninguna cuna y cuyo nombre acapara los titulares. Pero, ¿qué sucede con un adulto que ha crecido bajo el escrutinio de los demás? Esta es la historia de un hombre que transformó su singularidad en una gran fortaleza de carácter.
Algunos nacimientos dejan una huella imborrable que trasciende el ámbito familiar. El nacimiento de Kevin, en 1983, rápidamente se convirtió en una leyenda dentro de la maternidad. En aquel entonces, su peso al nacer —7 kilos— asombró a los equipos médicos y despertó la curiosidad mundial. Cuarenta años después, repasamos la vida de este hombre que creció bajo los reflectores.
