Cómo elegir colores que realcen tu luminosidad
La clave no está en renunciar a los tonos que te gustan, sino en ubicarlos estratégicamente. Los colores más apagados o intensos pueden funcionar perfectamente en pantalones, faldas o abrigos, mientras que cerca del rostro conviene privilegiar aquellos que reflejan la luz de manera favorecedora.
- Reemplazá el negro cerca del cuello por blancos suaves, cremas o pasteles saturados.
- Cambiá el azul marino oscuro por azules más vivos como el cobalto o el índigo.
- Sustituí el caqui por verdes con más vida, como el esmeralda o el salvia.
- Usá los neones y pasteles apagados como detalles, no como protagonistas.
- Sumá accesorios luminosos: aros, collares o pañuelos claros que iluminen el rostro.