Y después de aproximadamente 19 años de silencio, los investigadores reexaminaron las huellas dactilares parciales utilizando una base de datos biométrica moderna. De repente, apareció una coincidencia inesperada, y entonces el análisis de ADN confirmó la verdad que había permanecido oculta durante todos estos años. El dueño del rostro con los “ojos de agujeros en la oscuridad” no era ni un fantasma ni alguien eternamente desconocido.pero un hombre llamado Timothy David Nelson Jr.
Fue arrestado en 2019, confesó sus crímenes y fue sentenciado a 30 años de prisión, poniendo fin a uno de los casos más extraños que ha quedado grabado en la memoria de la policía estadounidense durante décadas.
Una niña de 10 años caminaba con sus amigas en un pequeño pueblo de Pensilvania el 19 de septiembre de 1999, cuando un auto se detuvo repentinamente a su lado. Un hombre desconocido se bajó y le preguntó dónde compraba antigüedades, pero la pregunta era solo una trampa. En un instante, la cargó sobre su hombro y…