PARTE 2: MI MARIDO LLEGÓ A MI FUNERAL CREYENDO QUE POR FIN HEREDARÍA MI FORTUNA Y PODRÍA INSTALAR A SU AMANTE EN MI CASA… PERO ANTES DE ABRIR EL TESTAMENTO, MI ABOGADO HIZO ENTRAR A LA MUJER QUE DAVID HABÍA MANTENIDO OCULTA INCLUSO DE JESSICA
Yo no estaba dentro del ataúd.
Había sido trasladada bajo protección médica después de que Samuel entregara las pruebas.
Mi estado era grave, pero tratable una vez identificada la verdadera causa.
David había confundido mi deterioro con una sentencia definitiva.
Meses después, cuando pude caminar nuevamente, asistí a una audiencia relacionada con el caso.
David me vio entrar.
Se quedó inmóvil.
Durante tanto tiempo había hablado delante de mí como si yo ya fuera un cadáver.
Ahora estaba viva.
De pie.
Y capaz de hablar.
Jessica colaboró con los investigadores cuando comprendió que David también pensaba abandonarla.
Rebecca entregó registros financieros.
Las cámaras aportaron el resto.
Yo no recuperé inmediatamente la vida que tenía antes.
Recuperarse llevó tiempo.
Pero conservé aquello por lo que David había intentado destruirme.
Mi empresa.
Mi patrimonio.
Mi nombre.
Y, sobre todo, mi futuro.
La última vez que entré en aquel dormitorio, las viejas cortinas seguían allí.
Recordé a Jessica midiéndolas mientras David prometía que pronto serían suyas.
Sonreí.
Habían planeado hasta la decoración de su nueva vida.
Solo olvidaron un detalle.

Antes de repartirse la fortuna de una mujer moribunda, deberían haberse asegurado de que aquella mujer realmente estuviera muerta.