Luchó contra el cáncer de mama durante casi tres años. Hacia el final, apenas tenía fuerzas para sentarse, pero aun así se preocupaba por si yo comía bien, si mi hermano Robert pagaba sus facturas y si papá se acordaba de tomar su medicamento para la presión arterial.
Mi padre se casó con mi tía después de que mi madre muriera. Luego, en la boda, mi hermano dijo: “Papá no es quien aparenta ser”.