Estás pasando por un período en el que no puedes ser voluntario. Tal vez la incertidumbre financiera te abruma. Tal vez una relación se está desmoronando y no sabes si sobrevivirá mañana. Tal vez tu trabajo es incierto, tu salud es incierta, o tal vez la dirección de tu vida es simplemente incierta. Pero algo en lo que ha estado fluctuando desde siempre no puede ser verdaderamente útil, verdaderamente posible, verdaderamente vivo, cuando alguna parte de ti siempre está disponible. Esta disponibilidad constante es agotadora. Los demás ni siquiera lo notan, porque por fuera siempre buscas rendir. ¿Pero por dentro? Por dentro, estás trabajando, calculando. Estás constantemente presente. Siempre tienes un plan B y un plan C, porque has aprendido que la vida puede ser arrojada al fuego cruzado en cualquier momento, cuando no quieres encontrarte de nuevo en la tierra.
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