—No puedes quedarte con el hotel de Richard —dijo ella.
—Yo no lo tomé —respondí.
“Nunca fue suyo.”
Las puertas del ascensor se abrieron de nuevo.
—No puedes quedarte con el hotel de Richard —dijo ella.
—Yo no lo tomé —respondí.
“Nunca fue suyo.”
Las puertas del ascensor se abrieron de nuevo.