“Porque lo recuerdan todo.”
Un silencio se apoderó de la habitación.
Incluso Patricia se detuvo por medio segundo.
Emiliano sintió que su pulso se aceleraba.
No por la amenaza.
Por la verdad.
El cambio en Rosa
Finalmente, Rosa se giró ligeramente hacia las chicas.
No del todo.
Lo suficiente para que pudieran ver su rostro.
—Está bien —susurró.
Dos palabras.
Pero lo cambiaron todo.
Daniela exhaló.
Martina aflojó ligeramente el agarre.
Por primera vez, Emiliano lo vio con claridad.
Rosa no solo los estaba protegiendo de Patricia.
Ella estaba arreglando lo que Patricia había roto.
Cada día.
Sin reconocimiento.
Sin crédito.
Sin siquiera tener seguridad para sí misma.
Emiliano se echó ligeramente hacia atrás.
Sentía la garganta oprimida.
Llevaba meses fijándose en la persona equivocada.
No-
Años.
Porque no era nuevo.
Esta dinámica existía mucho antes de que Patricia entrara plenamente en escena.
Ella solo lo había intensificado.
El momento en que la verdad se vuelve punzante
Entonces Patricia hizo algo diferente.
Ella sonrió.
Despacio.
Como si hubiera tomado una decisión.
—¿Crees que te creerá? —preguntó ella en voz baja.
Rosa no respondió.
Patricia continuó.
“Cuando regrese, le contaré exactamente lo que hiciste. Cómo manipulas a las chicas. Cómo las aíslas de mí. Cómo…”
Rosa hizo una pausa por primera vez.
” No. “
La palabra era calma.
Pero firme.
Patricia parpadeó.
Emiliano se incorporó al instante.
Era nuevo.
Rosa continuó.
“Nunca les conté nada sobre ti que no fuera necesario para su seguridad.”
Patricia inclinó la cabeza.
” Ah, de verdad ? “
Rosa asintió una vez.
” Sí. “
Una pausa.
Entonces Rosa añadió algo que cambió por completo el ambiente.
“Y tú lo sabes.”