La tercera casa aparece en aquellos que han vivido tanto tiempo para los demás que han olvidado lo que significa vivir para sí mismos. Esto no es egoísmo, aunque uno podría suponer que podría eliminarse si uno quisiera. Les han enseñado que las buenas personas siempre pertenecen a los demás. Que cualquiera que se tome tiempo para sí mismo es egoísta. Que cualquiera que diga “no” es una mala persona, una mala pareja, un mal amigo, un mal compañero de trabajo.
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