Algunas personas muestran su amor en voz alta, con gestos grandes y palabras dichas frente al mundo. Él no era así. Fue callado, difícil, encerrado en sí mismo. Y aún así, al final, encontré su propia manera de decir gracias.
Al parecer, la bondad silenciosa no desaparece. Espera. Y a veces regresa cuando menos lo esperas.
Nota: esta historia es una ficción inspirada en hechos reales. Los nombres, personajes y detalles han sido modificados. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.