Examine sus pies diariamente para detectar cortes, ampollas o llagas. Si la cicatrización es lenta, consulte a un médico de inmediato. En personas con diabetes, las llagas en los pies sin tratar pueden provocar infecciones graves o incluso la amputación.
4. Piel seca y agrietada en los pies
La piel seca, agrietada o descamada persistente en los pies puede ser un síntoma de problemas circulatorios relacionados con la diabetes.
¿Por qué está sucediendo esto?
La diabetes afecta a los nervios que controlan la sudoración, lo que provoca sequedad excesiva.
Las grietas en la piel pueden favorecer las infecciones, ya que las bacterias y los hongos pueden entrar fácilmente en el cuerpo.
Qué hacer:
Mantén tus pies hidratados, pero evita aplicar crema entre los dedos (esto puede provocar infecciones por hongos). Si las grietas se vuelven profundas o dolorosas, consulta a un médico.
5. Cambios inusuales en el color de los pies.
Si sus pies comienzan a ponerse rojos, azules o pálidos, esto podría ser un signo de mala circulación sanguínea debido a la diabetes.
¿Por qué está sucediendo esto?
Un nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos, lo que provoca una falta de oxígeno en los pies.
Los pies pueden ponerse rojos o azul oscuro debido a la mala circulación o a una infección.