Un potente terremoto sacudió el océano Pacífico frente a la costa oeste de Estados Unidos, en una de las zonas geológicamente más activas y monitoreadas del planeta. El sismo de magnitud 5,8 fue detectado por sismógrafos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología y afectó la zona marina frente a la costa de Oregón.
El sismo se produjo a las 12:53 hora italiana, o las 4:53 de la madrugada en la costa noroeste de Estados Unidos. Según los datos recopilados por los expertos, el hipocentro se localizó aproximadamente a 9 kilómetros bajo el lecho marino.
A lo largo de estas estructuras geológicas, se producen movimientos por graduales laterales de masas rocosas, lo que con frecuencia desencadena terremotos superficiales como el registrado en las últimas horas.
La escasa profundidad del terremoto, de tan solo 9 kilómetros por debajo del lecho marino, confirma su carácter superficial y explica por qué fue detectado claramente por los instrumentos de vigilancia sísmica.